La continuidad del arte popular está ligada a la tradición familiar. Son los padres quienes transmiten el conocimiento de técnicas, formas, contenidos y sentidos culturales a sus hijos. Por un lado inculcan la mística por el trabajo como respuesta a necesidades económicas y, por otro, el vínculo afectivo con su pasado y su cultura o comunidad a la que pertenecen. Estas enseñanzas se van cediendo de generación en generación, en un círculo repetitivo de padres a hijos que, como está sujeto al paso del tiempo, lo está también a las transformaciones que se producen en el campo de materiales y técnicas, en las costumbres y en los modos del pensamiento.
Así, el verdadero artista popular es el que, sin salirse de los parámetros de su tradición cultural, recrea sus formas y las adecua a las nuevas necesidades sociales de su entorno. Es gracias a esta transmisión y renovación intergeneracional que los artistas populares del Perú transforman la materia prima imprimiéndole profundos mensajes y valores ancestrales, concentrando en sus obras belleza y sabiduría.

El Ministerio de Cultura desarrolla, en alianza estratégica con los artistas populares, una labor permanente de investigación, promoción y difusión para que el hondo contenido simbólico del arte tradicional peruano acceda al mercado contemporáneo sin desvirtuarse.





















